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martes, 26 de mayo de 2015

Critica: Arrow tercera temporada - CW.


Luego de una excelente segunda temporada llego una trama prestada de Batman, un exceso de personajes en pantalla y lo peor de todo; la “Olicitación”. A continuación lo que nos a dejado esta última temporada.
 



Atención contiene SPOILER:

‘Arrow’ nación en el 2012 como un “alocado” proyecto de llevar el éxito que tenían los superhéroes en el cine a la televisión. Pero dado el presupuesto reducido de la pantalla chica con respecto a su hermana mayor y que DC se enfoca más en “lo oscuro” y menos en la comedia fantástica como muy bien lo hace Marvel. El programa surgió en un mundo donde no existían los meta-humanos ni personas disfrazadas saltando por los techos. Era una historia de venganza de un vigilante solitario con una clara influencia del Batman de Nolan algo que los productores nunca ocultaron, todo lo contrario publicitaron el show bajo esa premisa. Pero a su vez utilizaron una forma de contar la historia de forma inteligente para alcanzar un mayor público que los fanáticos de los comic. La acción fue matizada con un tinte de telenovela en donde el triángulo amoroso y las relaciones familiares eran un factor importe en el show.
Al mismo tiempo la historia se contaba en dos líneas de tiempo paralelas, una en el presente en donde Oliver Queen era una máquina de matar con su arco, con un claros objetivos, vengar a su padre y salvar a su ciudad de la guerra de la corrupción. Y por el otro los flashback en donde se muestra el pasado de Oliver como un joven rico, libertino y arrogante el que culmina como naufrago en una isla desierta. En donde supuestamente estuvo 5 años convirtiéndose en ese guerrero implacable que vemos en el presente. Culminando la primera temporada de forma impactante donde media ciudad era destruida por culpa de un ingenio creada bajo el amparo de la madre de Oliver y su empresa, todo esto bajo la coacción del villano Malcolm Merlyn.

Esto provoco que en la segunda temporada las cosas cambiaran. Oliver ahora no estaba solo, tenía a su antiguo guardaespaldas como respaldo, a un joven admirador como futuro pupilo y una brillante joven hacker llamada Felicity como los ojos que todo lo ven. Personaje que cumplía la función de descomprimir un poco tanto drama, aportando una cuota de humor a una trama que al menos en intención buscaba ser oscura y adulta.




En ella se nos presento a Sara la hermana aparentemente muerta de Lauren el amor verdadero de Arrow en la primera temporada,  para ser ahora su hermana el amor de la vida de Oliver dentro de la segunda. Un personaje potente, bien interpretado (seamos claros al nivel de Arrow no de Breaking Bad pero bien construido) y con buen desempeño de las coreografías de combate por parte de la actriz que la interpreto Caity Lotz. Aquí los flashback son en muchas ocasiones hasta más interesante que la historia en el presente, y no porque esta fuera precisamente mala; todo lo contrario. 


 
Volviendo a ellos, estos nos muestran a Manu Bennett (el mismo de la extraordinaria Spartacus) como Slade Wilson, en donde se cuenta como este se convirtió en un villano memorable, el invencible Deathstroke. 
 Ya en ese tiempo la serie tenía un éxito muy importante y se comenzó a rumorear sobre un spin-off de ‘Arrow’ protagonizada por Flash. El problema es que en un mundo donde no existen los metahumanos el velocista escarlata no podría existir y comenzaron a surgir los poderes dentro de este universo. Ahora no solo por la fuerza de Deathstroke sino con la aparición de otros con super poderes. Este fue el primer cimbronazo que comenzó a asomar en la serie, ósea la primera fisura de la muy buena idea original, pero nada fue demasiado grabe por  aquel momento.

A su vez en esa temporada vemos como Laurel se “vuelve alcohólica” sacando a la luz la poca capacidad como actriz de Katie Cassidy mas allá de ser una chica relativamente bonita. Otro grave error sucedió con la madre de Oliver, Moira la que paso de ser odiada por la destrucción de los Glades a ser la candidata número uno como alcaldesa de la ciudad. Pero a pesar de estos detalles en una extensa temporada de 23 episodios, el programa fue genial, siendo cada episodio una invitación para ver el siguiente y salvo lo antes mencionado, fue uno de los mejores show para ver en la televisión el año pasado. Con grandes coreografías de combate y constantes guiños hacia el universo DC.
Pero las semillas de la tercera temporada tenían que aparecer, entonces se le arrebato a Oliver su familia, su empresa y al amor de su vida (ósea el amor de su vida de la segunda temporada) Sara y en un giro magistral descubrimos que su hermana es hija de su peor enemigo Malcolm Merlyn. Channn!!!!. Cuando nuevamente estalla el caos y como en la primera el villano principal busca destruir la ciudad, en ese momento Merlyn protege a su ahora revelada hija y esta le pide que la transforma en una ninja asesina para nunca más volver a sentir miedo. Aparentemente odiando a Arrow y a su novio para siempre por haberla engañado. 



Llegando ya a esta tercera temporada, Laurel tomo el legado dejado por su hermana “muerta” y se transforma en Canario Negro. Demostrando que Katie Cassidy no solo es mala actriz, sino que en los combate deja también muchísimo que desear, siendo muy inferior al trabajo realizado por Caity Lotz bajo la misma peluca. Además como teníamos ya pocos personajes regulares llega Iron Man; mejor dicho Atom. Aunque mucho más “parecido” a Tony Stark que el personaje homónimo de DC. 



Siendo  el enemigo principal Ra's al Ghul y la liga de asesinos. En donde se dedico a  buscar que Arrow sea su sucesor y se case con una de sus hijas (Esperen ¿esto ya no lo vimos antes en algún otro lado?). 
Mientras que Oliver vuelve a descubrir su tercer “amor de su vida” Felicity (las cuentas nos dicen que tiene uno por temporada). Mientras que en el plano más dramático tenemos a Ra's al Ghul queriendo hacer de Oliver nuevamente un asesino y por el otro a Diggle el mejor amigo actual, tratar de llevarlo por el buen camino. El problema fue que la voz de la razón del ex guarda espalda queda totalmente opacada porque el mismo Diggle mata a todo lo que se pone enfrente cada vez que es llamado a la acción. Algo que nadie parece cuestionarse. Es más, mientras todos sus aliados van disfrazado para ocultar su identidad él va a cara descubierta armado con ametralladoras, sniper y pistolas automáticas disparando a todos lo que se le pone enfrente. Algo inadmisible si su función es ser el Pepe Grillo de la conciencia de Oliver y evitar que este caiga al lado oscuro asesinando a sus enemigos. 


Otro error grave fue volver a mostrar a Deathstroke, pero en una versión ridiculizada del personaje. En donde es fácilmente vencido por la otrora hermana inocente de Oliver. A pesar que en la temporada anterior había sido un rival impresionante y que Oliver lo venció solo a base de mucho esfuerzo. Siguiendo de este modo el modelo de Dragon Ball, por más poderoso que fuese un enemigo, luego de ser vencido ya puede ser derrotado por cualquiera. Algo que enojo a Manu Bennett por la forma que fue tratado su personaje renunciando a aparecer en el futuro en el programa. Lo mismo sucedió con Colton Haynes (Arsenal) el que no estuvo para nada de acuerdo con todo lo que sucedió en esta accidentada temporada teniendo los guionistas que encontrarle una salida no demasío coherente a su personaje.


Pero el mayor problema de la serie no fue la falta de raíces familiares y mundanas para Oliver (un tipo que lo perdió todo pero nunca se preocupa por trabajar o por el dinero). O que la trama principal fuera directamente tomada de Batman, o el palomo de Ray Palmer. Lo peor de todo fue la famosa OLICITY, ósea la relación amorosa de esta temporada de Oliver,  Felicity.  Siendo el justiciero  emparejado con casi todo el reparto femenino de la serie, menos con su hermana y esto solo porque no es 'Game of thones'. 
Además en la búsqueda del “dramatismo adulto” se cayó en el constante absurdo con lágrimas sin sentido y un nuevo triángulo amoroso que no funciono, entre Oliver, Felicity (si la inocente hacker de lentes ahora es una mujer fatal) y el Iron Man de mentira. Transformando a la chica secundaria en un personaje central dentro del universo DC en la cadena CW. Al  relacionarla sentimentalmente con todos los protagonistas de sus series, tanto presentes como futuras. 
Otro problema fueron los errores grabes en los tiempos que transcurren los echos, con viajes de ida y vuelta al otro lado del mundo que sucedían en media hora  ¿O acaso Nanda Parbat está a la vuelta de la esquina de la base de Arrow?.
Pero si tenemos que destacar algo malo fueron los Flashback. Estos llevaron a Oliver a pasearse por el mundo hasta inclusive su ciudad, para nunca revelarse. Siendo elegido por Argus para una misión de vital importancia. Como si un niño rico naufrago de una isla fuese el agente externo mas idóneo para un trabajo tan importante. 
Rematando lo malo de esta temporada, un final absurdo donde nuevamente el villano de turno busca destruir la ciudad (van tres veces que pasa lo mismo) Oliver lo vence peleando mano a mano sin mucho esfuerzo y se convierte en el nuevo Ra's al Ghul para luego regalarle el título a Merlyn. Aceptando alegremente los asesinos el trato, sin cuestionarse nadie siquiera  la legitimidad del legado.



 Conclusión: El spín-off de Flash lamentablemente se llevó lo mejor que tenía Arrow y posiblemente hasta sus guionista de las temporadas anterior. Convirtiendo a esta tercera en una mala parodia de dramatismo romántico con malas coreografías de acción, la que provoco que los números de audiencia cayeran en picada con respecto a sus predecesoras. Ahora se prometió que la cuarta  “tendrá mucho más luz” al estilo Flash y Damien Darhk será el villano de turno. Un personaje seguramente muy diferente al presentado como enemigo de los Teen Titans. En donde me atrevo a adivinar que será el padre perdido de Felicity, Tomy volverá a la vida gracias Al poso de Lázaro y Oliver se convertirá por fin en Flecha verde algo que será muy difícil de explicar luego del final de esta muy mala temporada.

Lo mejor:

  • Los crossover con Flash.
Lo peor:
  • Historia incoherente.
  • Malas actuaciones.
  • Malas coreografía de combate .
  •  El personaje de Felicity.
 4 - 12

viernes, 4 de abril de 2014

Primera impresión: Believe - Alfonso Cuaron.


Del ganador del Oscar el mexicano Alfonso Cuaron y el encargado de revitalizar dos de las franquicias de ciencia ficción más importante de la historia J. J. Abrams. Nos llega este piloto en donde un fugitivo condenado a muerte debe salvar a una niña mesiánica de increíbles y múltiples  poderes de la garras de una organización asesina.  
 





Las expectativas de la conjunción de grandes pesos pesados del entretenimiento como lo son el ahora internacionalmente popular Alfonso Cuaron luego del éxito de ‘Gravity’. Sumado en la concepción  del guion de  Mark Friedman (‘Sin identificar’) y bajo la producción ejecutiva de  J. J. Abrams, responsable de la puesta a punto al siglo XXI de nada más ni nada menos que Star Trek y Star Wars e ideólogo de Fringe y la mítica Lost en la televisión. No pudo culminar con peores resultados de los presentados en esta serie. Si bien ya sabíamos que las ultimas ideas de J. J. Abrams para la pantalla chica no han funcionado como se esperaba, desde la buena ‘Almost Human’ la que presumiblemente no tenga segunda temporada. A este descalabro televisivo que reúne a nombres tan importantes para un proyecto realmente mediocre.

 



Believe nos cuenta la historia de  Bo (Johnny Sequoyah) una niña nacida con múltiples dones paranormales que no puede entender y mucho menos controlar. Siendo  criada siempre por padres adoptivos que terminan "desapareciendo" por culpa de una organización asesina que busca a toda costa hacerse con ella y sus poderes. Por esa razón Milton Winter (Delroy Lindo). -el protector de Bo- recurre a Tate  (Jake McLaughlin), un fugitivo condenado a muerte para salvarla.

El piloto comienza con una escena inicial más que interesante con el sello característico  del mexicano, quien además de escribir el guion dirigió este primer capítulo. Luego de esos iniciales  buenos minutos la historia pierde cualquier coherencia y se pierde todo  hilo de interés en lo  que se trata de  contar.
Faltas de verosimilitud tales como dos personas muertas, una dentro de un vehículo siniestrado y la otra abrazando a una niña a diez metros del accidente, ambas con el cuello  roto misteriosamente. Pues la policía nunca se hace presente para preguntar que paso y simplemente dejan a dicha pequeña de diez años sola en una habitación de un hospital librada a su suerte. Mientras que un grupo de asesinos al estilo S.H.I.E.L.D se dedica a matar a todo el que se le cruza por enfrente con total impunidad. 



El guion avanza en una serie de incoherencias que pasan desde los poderes tan dispares entre sí de la niña, hasta decisiones absurdas de todo tipo. Con una escena de combate en un hospital  que seguramente debería  avergonzar al mexicano de por vida por lo ridícula de su concepción. Pero si de cosas malas hablamos las actuaciones están al mismo nivel que el pésimo guion. Con un protagonista como  Jake McLaughlin con cero carisma y menos aún capacidad para actuar. A personajes sosos que pasan por pantalla sin dejar absolutamente nada al televidente. Salvándose quizás  la niña Johnny Sequoyah ante tanta incapacidad de los adultos. Pero el galardón a peor actuación en una serie de televisión en la historia seguramente será para Sienna Guillory (que se puede esperar de alguien salido de Resident Evil) quien sobreactúa su personaje y en las coreografías de combate es una total vergüenza.

En el apartado técnico  muchos esperaban ver algo sorprendente de manos del director mexicano luego de ‘Gravity’, pero en la realidad no se presenta nada que no se haya visto antes. Es más, la dirección de Cuaron es totalmente plana y falta de inventiva. A pesar de que se promociono este proyecto como algo  nunca antes vista en la televisión.



   

Conclusión: Serie que va camino a la cancelación luego de perder el 50% de su audiencia para su segundo capítulo y percatarnos por nosotros mismos  el poco nivel de la misma. Una mancha para Cuaron que seguramente  no citaría este programa en su curriculum y quizás provoque que J. J. Abrams estudie en el futuro mejor en que proyectos colocar su nombre.




Lo mejor:
  • El final eleva al menos un poco el flojo guion.

Lo peor: 
  • Malos actores.
  • Floja dirección.
  • Pésimo guion.  

4 - 12